Visita guiada y charla de la mano de María José Torrecilla.
Si en algo destacó el municipio de Orozko fue en el campo de elaboración y manipulación del hierro, ya que contaba con numerosas ferrerías que, durante siglos, dieron gran riqueza al lugar. Pero con el paso del tiempo, la escasez de madera para carbonear y el retraso tecnológico hicieron que fuesen económicamente inviables y paulatinamente se fueran abandonando.
A la desesperada, el Señorío de Bizkaia estableció en 1829 una especie de laboratorio para experimentar nuevas tecnologías que sirviesen para todo el territorio. Ello se llevó a cabo en la imponente ferrería de Anuntzibai, cuyos restos visitaremos.
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