La restauradora Rocío Amezua nos acerca al trabajo de quienes se dedican a la restauración, una labor esencial para preservar la memoria histórica, cultural y artística de la sociedad.
Restaurar el patrimonio no es solo reparar lo que el tiempo ha desgastado, sino escuchar la historia que guardan las obras, edificios y objetos que nos conectan con nuestro pasado y nos ayudan a comprender quiénes somos. Es un trabajo de cuidado y respeto, que busca mantener intacto su valor original para poder transmitirlo, vivo, a las generaciones futuras.
