Entre el rumor del mar y la huella del viento, las dunas petrificadas de Astondo guardan la memoria de un paisaje en constante cambio. Caminaremos entre formas esculpidas por el tiempo, descubriendo la fragilidad de la costa frente a la erosión y la acción humana.
Los antiguos pozos nos hablarán de la relación entre las personas y el agua, mientras el paisaje revela un legado natural y cultural que aún late junto al mar.