La luz ilumina, selecciona, interpreta y otorga protagonismo a nuestro patrimonio, esto hace que edificios emblemáticos emerjan con una nueva fuerza expresiva, revelando detalles desapercibidos.
Comprenderemos cómo la iluminación contribuye a la revalorización y protección del patrimonio, reforzando su presencia en el paisaje urbano y en la memoria colectiva. Porque aquello que se hace visible, se reconoce; y lo que se reconoce, se cuida.
