Galdames se abre como un mosaico de paisajes vivos, donde la naturaleza ha esculpido un karst de gran valor y cuevas como Urallaga o Arenaza. Entre montes y valles perdura la huella minera y un paisaje rural forjado por siglos de agricultura y ganadería.
Hoy, ese legado se ve desafiado por nuevas infraestructuras energéticas. Con el historiador Carlos Glaria, se exploran sus valores, amenazas y la necesidad de protegerlo con mirada sostenible.
