Un taller intergeneracional donde las personas mayores comparten con niños, niñas y jóvenes los juegos de su infancia, tendiendo un puente. En la plaza Andra Mari, frente al Museo, los juegos tradicionales vuelven a cobrar vida, invitando a pequeños y mayores a participar, turnarse y aprender jugando.
Entre risas y movimiento, se recuperan valores y recuerdos que siguen vivos en la memoria colectiva. La jornada culmina con el acto de clausura de la exposición “Juegos y juguetes de una niñez lejana”.
