En el entorno urbano de Altzaga, antiguos pabellones industriales despiertan a una nueva vida. Espacios antes abandonados se transforman ahora en lugares de cuidado y memoria, dedicados a la exposición y mantenimiento del patrimonio automovilístico.
En sus 5.000 m², el culto al motor se convierte en un ejercicio de preservación: aprender a cuidar, revivir y trabajar con piezas clásicas que aún conservan el pulso y la historia del mundo del automóvil.
- 10 octubre: 11:00 y 12:00
- 11 octubre: 11:00 y 12:00