A las puertas de su centenario, el Instituto Miguel de Unamuno rescata sus antiguos mapas escolares para poner en valor el patrimonio educativo y el material didáctico con el que, hace un siglo, se enseñaban la Historia y la Geografía. Estas piezas abren una ventana a otra forma de mirar el mundo, más lenta y cartografiada a mano.
La muestra también advierte de los riesgos que amenazan nuestra herencia cultural, el deterioro, el olvido o la pérdida de contexto, y nos invita a reflexionar sobre cómo ha cambiado nuestra manera de entender el planeta. Un viaje visual que apela a la necesidad de proteger este legado común desde una mirada consciente y preventiva.
