Coloquio en el que se invita a reflexionar sobre la transmisión de la danza vasca, su fragilidad y la necesidad de adaptarse a un mundo en constante cambio. Lejos de la mera repetición, la tradición se entiende aquí como un espacio vivo de creación, capaz de generar nuevos relatos y sentidos.
En ese horizonte surge la pregunta: ¿cómo transformar sin perder?, ¿cómo sostener el equilibrio delicado entre continuidad y renovación, entre memoria y futuro?
