En la época de nuestros predecesores, la castaña ha sido un alimento básico durante varios meses del año. Las kirikinesi eran vallas para la acumulación y conservación en buen estado de los erizos de las castañas. Podían ser tanto de madera como de piedra. Las que eran de piedra, en concreto de piedra seca, se construían en el mismo castañar.
En las inmediaciones del museo Antzasti hemos comenzado a reconstruir una de ellas y realizaremos una visita guiada. También tendremos la oportunidad de presentar y degustar varios platos a base de castaña.
