Es tiempo de tomar conciencia del riesgo de desaparición que amenaza a una parte de nuestro patrimonio cultural, cuya conservación exige una acción compartida entre la sociedad y las instituciones.
La visita a la villa de Balmaseda se presenta como una oportunidad para acercarse a la historia de un yacimiento medieval que, tras siglos de abandono, está siendo recuperado. Al mismo tiempo, invita a mirar con atención aquellos edificios y creaciones artísticas que hoy se encuentran en situación crítica, cuya pérdida supondría una ruptura irreversible en la continuidad de nuestro legado.
